Aplicaciones> Supervisión de un horno de via galopante

Las instalaciones con horno de viga galopante sirven para calentar llantones, lingotes o barras antes del proceso de laminado. En un horno de viga galopante se desplaza el material a calentar dentro de un horno. No es nada raro que en un horno de viga galopante se alcance una temperatura de hasta 1200 °C. ¿Cómo se puede detectar el material caliente en estas condiciones tan severas? Los detectores de metales calientes se descartan, ya que la temperatura del material no se distingue sustancialmente de la temperatura del horno. El uso de interruptores de proximidad también se excluye ante estas temperatura. Para evitar unas soluciones costosas mecánicamente, las cuales requieren un contacto directo con el material presente en el horno, se pueden emplear barreras fotoeléctricas. Estas pueden detectar la ocupación y la posición del material a laminar sin necesidad de contacto, controlando así el movimiento por el horno.
Sin embargo, la elevada radiación de fondo y las posibles averías debidas a la presencia de capas de aire caliente a distintas temperaturas dificultan la detección del objeto dentro de los hornos túnel y de los hornos de recocer. Las barreras fotoeléctricas convencionales suelen presentar unas exigencias excesivas en estos casos individuales. En este caso han resultado fiables disposiciones con barreras fotoeléctricas Piros de la serie 600. Estos sensores se emplean desde hace años para el seguimiento del material en fábricas de acero y han tenido un rendimiento probado ante condiciones duras.
En la versión básica LAA 600 (emisor) con LSA 600 (receptor) se alcanza una anchura de barrera de hasta 2500 m, lo que garantiza una medida extremadamente elevada; ésta se ha dimensionado para una temperatura ambiente de hasta 70 °C. Sin embargo, tanto el emisor como el receptor pueden usarse, dependiendo de la situación de montaje, con una carcasa con camisa refrigerante o mediante conductores ópticos y sistemas ópticos aparte para unas temperaturas ambiente de hasta 600 °C. En una aplicación con el líder del mercado mundial para soluciones de máxima calidad en aplicaciones con tubos, Proxitron ha empleado con éxito la barrera fotoeléctrica con emisor LAA 600.3 y el receptor LSD 600.38 GV con cable fibroóptico y sistema óptico OACF 154. Mediante la señal de la barrera fotoeléctrica se detiene en la instalación el tubo que se está introduciendo en el horno y se controla la ocupación de la viga galopante. La función de prueba del emisor determina una comprobación del funcionamiento de la barrera fotoeléctrica incluso sin detección de objetos, por lo que permite la simulación de distintos estados de la instalación. Esta combinación se amplía aún más en este caso mediante la ventana de horno HL 133. La ventana de horno de Proxitron impide que se produzca una posible salida de llamas debido a una sobrepresión, protegiendo así el sistema óptico del emisor y el receptor. La salida de suciedad comunica además si no se alcanza la reserva de servicio mínima, permitiendo de este modo una intervención a tiempo en caso de que aumente la suciedad, antes de que la barrera fotoeléctrica deje de ser funcional. Los sensores evidencian en esta aplicación un grado de fiabilidad y resistencia no alcanzados hasta ahora.

De un vistazo

  • Alcance máx. de 2500 m
  • Temperatura ambiente de hasta +600 °C
  • Extremadamente rápido (1 ms/ 1000 Hz)
  • Reserva funcional extremadamente elevada
  • Sólida carcasa de acero inoxidable

Datos técnicos (LAA 600.3)

  • Alcance: 2500 m máx.
  • Tensión de servicio: 10 - 55 V CC
  • Material de carcasa: Acero inoxidable
  • Función de prueba: Sí

Datos técnicos (LSD 600.38 GV)

  • Alcance: 750 m máx.
  • Tensión de servicio: 10 - 55 V CC
  • Salida: Contacto de cierre y contacto ruptor PNP
  • Salida de suciedad: Contacto ruptor PNP, se cierra si hay suciedad

Accesorios

  • Cable fibroóptico LLK 4 (longitud de 4 m)
  • Sistema óptico OACF 154
  • Ventana de horno HL 133
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